Biden en Minnesota: un falso giro "protrabajadores" en una campaña de derecha

por Barry Grey
21 septiembre 2020

En una reunión municipal televisada en CNN el jueves por la noche y un discurso el viernes en Minnesota, el candidato presidencial demócrata Joe Biden trató de poner un giro "protrabajador" en su campaña electoral de derecha.

Muchas encuestas muestran que la ventaja de Biden en los estados del medio oeste que son campos de batalla está decayendo y hay cada vez más declaraciones de preocupación dentro del Partido Demócrata por la falta de entusiasmo de los trabajadores y los jóvenes por el senador y el exvicepresidente que lleva décadas en el poder. En estas condiciones, Biden está redoblando su ridícula autopromoción como un "tipo trabajador" de Scranton, Pensilvania, en contraste con el multimillonario Donald Trump.

Biden no propone ninguna reforma social significativa para acompañar su demagogia pseudopopulista, absteniéndose incluso de exigir la restauración del subsidio federal de desempleo de $600 semanales en medio de la peor crisis de empleo desde la Gran Depresión. Los demócratas y los republicanos en el Congreso permitieron que el beneficio expirara a finales de julio, amenazando a millones de trabajadores con la indigencia, el hambre y la falta de vivienda. Biden tampoco se opone a la mortífera campaña de regreso al trabajo y a la escuela en medio de una pandemia desenfrenada dirigida por Trump a instancias de Wall Street.

El contenido real de la supuesta defensa de Biden de los trabajadores es el nacionalismo económico, la promoción de los sindicatos procorporativos, la agitación antichina y antirrusa y la glorificación del ejército de los Estados Unidos. Todos estos temas fueron exhibidos en sus eventos de campaña esta semana.

El jueves por la noche, Biden respondió a las preguntas de los demócratas y los republicanos en un evento de reunión municipal televisado cerca de Scranton y presentado por Anderson Cooper de la CNN. En un esfuerzo por subrayar sus raíces plebeyas, criticó a un reportero sin nombre que comentó que si es elegido, Biden se convertiría en el primer presidente en muchos años que no tiene un título universitario de la Ivy League.

"¿Quién diablos te hace pensar que tengo que tener un título de la Ivy League para ser presidente?" exigió Biden, quien se graduó de la Universidad de Delaware y recibió su título de abogado de la Universidad de Syracuse. (Biden no mencionó que asistió a la Academia Archmere, una escuela privada de élite en Claymont, Delaware).

Luego planteó un tema que amplió en su discurso del viernes en la ciudad de Hermantown, en la cordillera de hierro de Minnesota. "Realmente veo esta campaña como una campaña entre Scranton y Park Avenue", dijo. "En lo único que [Trump] piensa es en el mercado de valores".

En el transcurso de la reunión municipal repitió lo que se ha convertido en parte de su discurso estándar de la la campaña —una denuncia de Trump por su supuesta difamación de los soldados estadounidenses muertos en batalla como "inocentones" y "perdedores".

Evadió una respuesta directa a una pregunta directa sobre si apoyaba el llamado Nuevo Trato Verde, que es promovido por el ala "progresista" de Bernie Sanders del Partido Demócrata. Pero dejó claro su servilismo a los intereses corporativos del petróleo y la energía cuando dijo que no prohibiría el fracking.

Apoyó en gran medida la ampliación del crédito fiscal para los niños, ofreciendo $3 mil por niño al año para todas las familias, excepto las más ricas. Esta mísera medida haría poco para revertir el declive del nivel de vida de la clase trabajadora y la creciente concentración de la riqueza en la parte superior de la escala de ingresos. En cualquier caso, como bien sabe Biden, no tendría prácticamente ninguna posibilidad de ser adoptada en una administración Biden.

Biden repitió estos temas en su discurso del viernes en el norte de Minnesota. Sin embargo, se les unió una fuerte dosis de nacionalismo económico "Hecho en América" con la intención de superar el proteccionismo de "América primero" de Trump. Como en su discurso de la semana pasada a los burócratas reunidos en el salón del sindicato United Auto Workers en Warren, Michigan, Biden habló después de recorrer un programa de entrenamiento de aprendices en una instalación de la United Brotherhood of Carpenters and Joiners.

Hermantown se encuentra en una región que votó por Trump en 2016, en gran parte debido a las pérdidas masivas de puestos de trabajo en la cordillera de hierro durante la administración de Obama-Biden. Cada vez que el Partido Demócrata busca hacer un llamado a los trabajadores, inevitablemente toma la forma de nacionalismo económico, chovinismo nacional y anticomunismo implícito o abierto. Todo esto se puso en evidencia el viernes.

Presentando a Biden, la senadora de Minnesota Any Klobuchar declaró: "Necesitamos 'Buy American'". Se jactó de que la administración Obama-Biden "hizo algo acerca del dumping de acero chino".

Jugando la carta populista, Biden contrastó la difícil situación de los trabajadores despedidos que luchan por cumplir con su hipoteca o el pago de la renta con la "gente de arriba". Dijo, "Los multimillonarios en América durante la pandemia ganaron otros $300 mil millones. ¿Escuchaste lo que acabo de decir? En medio de la pandemia. Uno se pregunta quién está cuidando a la gente común”.

Lo que no mencionó es el hecho de que los demócratas del Congreso votaron casi unánimemente por la Ley CARES de la administración Trump, que proporcionó billones de dólares a las corporaciones y bancos en el mayor rescate de la historia del mundo, haciendo posible la explosión del mercado de valores que canalizó cientos de miles de millones a los bolsillos de los multimillonarios. Este saqueo de la sociedad continúa en forma de la continua impresión de dinero de la Reserva Federal, mientras que las ya inadecuadas medidas de alivio para los trabajadores y las pequeñas empresas han terminado.

Biden luego recicló su tropo de Scranton vs. Wall Street, enmendándolo para decir, "Veo esta campaña como entre Scranton y Park Avenue. Todo lo que Trump ve desde Park Avenue es Wall Street. Por eso la única medida de la prosperidad americana para él es el valor del Dow Jones".

A esto le siguió su ataque a Trump por denigrar a los soldados, a lo que añadió la mala fama de Trump sobre John McCain, el fallecido piloto de la Guerra de Vietnam y prisionero de guerra convertido en belicista del Senado. Alardeando de su amistad con McCain, Biden dijo: "John McCain no era una 'inocentón' o un 'perdedor', era un héroe de guerra".

Al promocionar su plan "Compre estadounidense, Construya estadounidense", dijo, "Cuando el gobierno gasta el dinero de los contribuyentes, debemos usar ese dinero para comprar productos de Estados Unidos, hechos por trabajadores estadounidenses, en las cadenas de suministro estadounidenses para generar crecimiento estadounidense". Mi plan haría más estricta la regla para hacer realidad el "Buy American"."

Este sería el núcleo, explicó Biden, de su política de "recompensar el trabajo, no la riqueza". A lo que se apresuró a agregar, "No busco castigar a nadie... no penalizar la riqueza, sino asegurarme de que las corporaciones ricas y grandes finalmente empiecen a pagar su justa parte".

En otras palabras, Biden no hará nada que desafíe los intereses básicos de ganancia de la oligarquía corporativa-financiera, cuya verdadera "parte justa" a pagar sería el 100 por ciento, ya que es la clase trabajadora, no los explotadores capitalistas, quienes producen toda la riqueza de la sociedad.

La única propuesta de reforma sustantiva de Biden fue un programa de infraestructura de 400 mil millones de dólares, en sí mismo totalmente inadecuado para revertir el deterioro de la infraestructura social de Estados Unidos y abordar la falta de empleos decentes y seguros. Sólo una pequeña fracción de los billones entregados a las grandes empresas, en cualquier caso, nunca sería implementada.

A pesar de la retórica pseudopopulista, la campaña de Biden ha continuado moviéndose hacia la derecha desde las convenciones del partido en agosto y el comienzo oficial de la campaña de otoño en el Día del Trabajo.

A principios de este mes, Biden dijo a Stars and Stripes (Estrellas y Barras) que mantendría las tropas de EE.UU. en Afganistán, Irak y Siria de forma indefinida y que probablemente aumentaría el presupuesto militar; utilizó una entrevista en la CNN para atacar a Trump por no mantener la "seguridad nacional" de EE.UU. y por faltarle el respeto a los militares; y dio un discurso en Pittsburgh seguido de un anuncio de campaña en el que denunciaba a los manifestantes "violentos" y exigía que fueran procesados penalmente.

En ambos eventos de esta semana Biden continuó su política de no decir prácticamente nada sobre las amenazas de Trump de mantenerse en el poder independientemente del resultado de la votación del 3 de noviembre y de declarar la ley marcial y movilizar tropas para aplacar las protestas después del día de las elecciones.

Tampoco mencionó la defensa de Trump de los asesinatos policiales y fascistas de los manifestantes contra la violencia policial en el estado de Washington y en Kenosha, Wisconsin; el llamado del fiscal general Williams Barr para que los manifestantes sean acusados de sedición, así como de la alcalde demócrata de Seattle; y el llamado del secretario asistente de asuntos públicos de Trump en el Departamento de Salud y Servicios Humanos, Michael Caputo, para que los partidarios de Trump se armen en preparación para las elecciones.

Biden se refirió a los movimientos dictatoriales de Trump durante una parada de la campaña en Florida el martes, principalmente para destacar sus credenciales anticomunistas. Comparó a Trump con Fidel Castro como un posible gobernante autoritario en un esfuerzo por apelar al sentimiento anticastrista de extrema derecha en el sur de Florida.

Mientras tanto, la publicidad en español de la campaña de Biden en Florida dio una nota abiertamente anticomunista, presentando a Trump como "blando" con el ruso Vladimir Putin, el chino Xi Jinping y Nicolás Maduro de Venezuela.

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(Artículo publicado originalmente en inglés el 19 de septiembre de 2020)