‘El silencio de otros’: las víctimas del fascismo español entonces y ahora

por Alejandro Lopez y Kevin Martinez
8 septiembre 2020

Dirigido por Robert Bahar y Almudena Carracedo

Un documental español, El silencio de otros, dirigido por Almudena Carracedo y Robert Bahar y producido por el famoso cineasta Pedro Almodóvar, detalla de manera importante la continua lucha por exponer las atrocidades cometidas por la dictadura fascista del general Francisco Franco (1939-1977).

Víctimas supervivientes están haciendo una querella internacional y están luchando contra un "pacto del olvido" respecto a los crímenes que sufrieron. El número de los torturados por Franco y de las víctimas ejecutadas se estima en el orden de los cientos de miles.

Tras la muerte del dictador en 1975, el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y el estalinista Partido Comunista (PCE), operando sobre la base de una perspectiva que habían estado proponiendo desde hacía décadas, apoyaron y fueron coautores de la reaccionaria Ley de Amnistía con los franquistas. Esa ley fue uno de los elementos clave de la "Transición" durante la cual el régimen de Franco o sus residuos, respondiendo al peligro de las luchas de masas por parte de la clase trabajadora española y con el respaldo de las potencias europeas y los EEUU, integraron al PSOE y el PCE en el aparato estatal, a cambio de estrangular la revolución obrera.

Maria Martin en El silencio de otros

Para 1978, España había adoptado una nueva constitución y había hecho oficialmente el cambio a la "democracia". Desde entonces, muchos jueces, policías y funcionarios públicos franquistas siguieron siendo ascendidos a altos cargos bajo los sucesivos gobiernos del PSOE. Nadie rindió cuentas por los crímenes infames cometidos durante 40 años de dictadura.

Desde su estreno en 2018, El silencio de otros ha recibido muchos premios y nominaciones, incluyendo el Panorama Audience y el Premio Película de Paz en el Festival Internacional de Cine de Berlín de 2018, así como el Goya, el premio Platino del Cine Iberoamericano y el Premio José María Forqué por el mejor documental, todos en 2019. La película ha sido proyectada en festivales de más de 70 países, y publicada en cines y canales de televisión en más de 20. Ahora está disponible en Netflix en América Latina (excepto Brasil), los EEUU y Canadá.

En España, echaron la película en la televisión pública en abril de 2019, alcanzó casi un millón de telespectadores y llegó a ser uno de los documentales más vistos de la cadena. El hashtag de la película se volvió el trending topic número dos en España en Twitter.

Los creadores de El silencio de otros claramente han ganado el acceso a un estado de ánimo cada vez más opositor en amplias capas de la población mundial preocupada por el ascenso de regímenes autoritarios y partidos ultraderechistas, la guerra imperialista, la persecución de inmigrantes y el encarcelamiento de presos políticos como Julian Assange y Chelsea Manning. Profundamente afectados y enfadados por esos desarrollos, trabajadores y jóvenes están intentando comprender los desarrollos de hoy en parte entendiendo el pasado.

El silencio de otros

Compilada desde una gran cantidad de filmaciones, rodada a lo largo de seis años y con muchas entrevistas, la película de Carracedo y Bahar les hace el seguimiento a varias historias a la vez, centrándose en un juicio entablado por varias víctimas que buscan hacer justicia en tribunales argentinos después de haber sido incapaces de conseguir audiencia en su propio país. Todos los aspectos de la historia merecen su propia película y uno se pregunta cuánto dejó en el suelo de la sala de edición por razones de tiempo.

El silencio de otros empieza con Maria Martin, una mujer menuda octogenaria, que describe cómo su madre fue secuestrada y asesinada por los fascistas en 1936. Recuerda cómo el cuerpo desnudo fue tirado en una fosa común, uno de los 114.226 cadáveres que quedan en fosas sin marcar en todo el país. Maria tenía seis años en ese entonces. Anciana, va dejando flores de girasol regularmente por el camino donde sospecha que están los restos de su madre. Impertérrita, está decidida a desenterrar su cuerpo.

Otras historias incluyen el testimonio de Ascension Mendieta quien está intentando recuperar los restos de su padre, Timoteo Mendieta, asesinado en 1939. La hija de Ascension explica cómo su madre lloró durante años preguntando por los restos de su padre. Ascension rompe a llorar cuando recibe la noticia de que los restos de su padre serán extraídos de la fosa común, diciendo que por lo menos "ahora si me muero me llevaré uno de sus huesos conmigo".

También está Maria Mercedes Bueno, una de las innumerables madres cuyos bebés recién nacidos fueron secuestrados. Asociaciones de víctimas han estimado que hasta 300.000 niños fueron robados bajo el régimen por una red de monjas y médicos que les quitaban los bebés a las familias de izquierdistas, familias pobres o madres solteras y se los daban a padres acomodados que no podrían procrear.

Jose Maria Galante, un expreso político, describe haber sobrevivido a la tortura siendo veinteañero a manos del infame torturador fascista Antonio Gonzalez Pacheco, apodado "Billy El Niño", para terminar viviendo a apenas unas manzanas de distancia de su torturador.

Hasta que le cambiaron el nombre en 2017, la calle donde vivía era la "calle del general Yagüe", en honor al general Juan Yagüe, conocido como "el carnicero de Badajoz" por ordenar la ejecución de hasta 4.000 milicianos y civiles en 1936.

Los testimonios son crudos y perturbadores. Los sobrevivientes se esfuerzan por recuperar los restos de sus seres queridos o llevar a la justicia a los oficiales del régimen.

Adolf Hitler y Francisco Franco se reúnen 1940 (crédito: Heinrich Hoffman_Krakow-Warsaw Press Publishing)

El silencio de otros se explaya sobre cómo muchas calles y memoriales públicos todavía llevan el nombre de Franco y sus secuaces asesinos. Como para destacar esto, los cineastas muestran a los descendientes políticos de Franco celebrando manifestaciones políticas con saludo fascista incluido. En un guiño ominoso al público estadounidense, levantan pancartas en las que pone "Hacer a España grande de nuevo". El grotesco mausoleo a Franco, el Valle de los Caídos, construido con trabajo esclavo, todavía está en pie hoy aunque los memoriales a sus víctimas son vandalizados de manera rutinaria.

Revelando el impacto de las décadas de amnesia política cultivada deliberadamente, se entrevista a la gente por la calle que sabe poco o nada sobre la Guerra Civil y la dictadura que siguió. Algunas personas mayores defienden la amnistía como la única solución a las divisiones de España durante los '70.

Los cineastas han creado una obra que rechaza abierta y claramente el mantra de la clase gobernante de que la población española tiene que "perdonar y olvidar", ofreciendo una historia admonitoria sobre los crímenes históricos del fascismo al mostrar la vida y la lucha de las víctimas de Franco.

En una entrevista con el periódico en línea eldiario.es, Almudena Carracedo explica cómo se embarcó en este proyecto en 2010, cuando "las historias de los bebés robados empezaban a saberse". Junto con su esposo, Robert Bahar, acaba de filmar y editar recientemente Made in L. A. (2007), una película galardonada con el Emmy que documenta la historia de tres inmigrantes latinoamericanas, costureras en Los Ángeles, que emprenden una odisea de tres años para conseguir protecciones laborales básicas en una famosa tienda de ropa. Explica, "Pensé sobre por qué no hacer algo aquí, en mi propio país. Era importante contar el legado del régimen de Franco en España y nos encontramos con la querella argentina".

Carracedo estaba molesta con lo olvidadizo de las generaciones actuales. Dice que los jóvenes de menos de 35 años de edad "saben muy poco sobre esta situación" y los codirectores pensaron que el público podría sentarse 90 minutos y ponerse "en el lugar de los personajes".

Al preguntársele sobre la importancia del "silencio" que es parte del nombre de la película, Carracedo explicó, "Es muy importante y da pie a muchas interpretaciones. ... Todos pensamos que el silencio les pertenecía a otros y en realidad, y yo pregunto, les pertenecía a todos. ¿Cómo llegamos a esta situación en 2018? ¿Cómo es posible que un país como España, con fuertes instituciones democráticas, pueda permitir algo así? Es increíble. Y como sociedad tenemos que prestar atención a esto, de una vez por todas".

La cuestión que ella plantea, sin embargo, no recibe nunca una respuesta en El silencio de otros. Su mayor debilidad es que los cineastas no están preparados para tratar con los asuntos políticos que rodearon a la Ley de Amnistía de 1977, que sigue en vigor actualmente y garantiza la impunidad a aquellos que participaron en crímenes bajo la Guerra Civil y la España franquista.

Esto, sin embargo, no es la culpa individual de los cineastas. Décadas de retroceso intelectual y cultural, junto con el encubrimiento organizado por los socialdemócratas y estalinistas españoles y sus parásitos "izquierdistas", les han hecho más difícil a los artistas representar la historia y la política seriamente. La película tiende a tratar la cuestión del fascismo como un asunto personal de moral y memoria.

De hecho, el público nunca sabe cuál es la política de las víctimas entrevistadas, vivas o muertas. Las presiones definidas ejercidas en los artistas para que no hurguen en las motivaciones políticas de los que lucharon contra el fascismo están claramente en juego aquí.

El silencio de otros presenta a las víctimas como testigos inocentes que fueron barridos en la guerra y la contrarrevolución. Ciertamente, muchos civiles inocentes fueron asesinados y torturados durante esta era, pero muchos, si no la mayoría, estaban implicados en política de izquierdas de un modo u otro.

Almudena Carracedo y Robert Bahar

El documental trata las vicisitudes del caso en los tribunales mencionado más arriba y termina con los tribunales españoles negándose a entregar a los criminales fascistas. De manera elocuente, explica que España estaba incluso considerando romper relaciones diplomáticas con Argentina a causa de la investigación. El caso continúa.

Mientras tanto, dos de las víctimas que aparecen en la película, Maria Martin y José María Galante Serrano, han fallecido. El documental muestra cómo la hija de Martin, que hasta entonces se había negado a implicarse en la lucha de su madre, asume la lucha por recuperar los restos de su abuela.

Merece la pena mencionar lo que ha pasado en los 16 meses transcurridos desde el lanzamiento del documental.

El presidente del gobierno, Pedro Sánchez, del gobierno del PSOE y Podemos, primero mandó un tuit instando a todo el mundo a ver la película. Ni bien mandó Sánchez su tuit, salió la noticia de que su gobierno se unió al derechista PP para bloquear la publicación de los registros de los servicios del torturador Billy El Niño. Solo después de una protesta popular Podemos hizo un gesto insignificante indicando que podrían cambiar su voto más tarde. Billy El Niño finalmente murió de COVID-19, sin haber sido hecho responsable jamás por sus crímenes.

Confiamos en que aunque siguen sin respuesta preguntas importantes en esta película, surgirá una capa de artistas y jóvenes que se opondrá conscientemente al "Pacto del Olvido" y todos los otros aspectos putrefactos de la "transición a la democracia".

El recrudecimiento de la lucha de clases producirá una atmósfera propicia para una mirada nueva y más escudriñadora al asunto del fascismo y la Guerra Civil española, como parte del desarrollo de un movimiento socialista revolucionario de la clase trabajadora española.

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(Publicado originalmente en inglés el 7 de septiembre de 2020)