El Gobierno de Trump intensifica sus ataques contra hacer pruebas de coronavirus

por Bryan Dyne
21 julio 2020

En una entrevista con Chris Wallace que se transmitió el domingo en “Fox News Sunday”, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, continuó sus ataques contra las pruebas masivas de coronavirus en los Estados Unidos. Si bien afirma que los países de Europa “no hacen pruebas”, supuestamente para explicar el numero menor de casos en el continente, Trump denunció las pruebas en los Estados Unidos por “realmente sesgar los números”. Afirmó: “De alguna manera estamos creando problemas”.

El presidente también dijo que “muchos de esos casos ni siquiera deberían ser casos”, porque “muchos de esos casos son jóvenes que se sanarán en un día”. Trump luego agregó: “Tienen el resfriado y lo registramos como una prueba”. Wallace se vio obligado a corregir a Trump, afirmando que “las pruebas aumentaron un 37 por ciento. Los casos aumentaron 194 por ciento. No es solo que hayan sido las pruebas; el virus se ha propagado. La tasa de positividad ha aumentado”.

La entrevista de Trump se transmitió porque el número de casos en los EE. UU. ya ha superado los 3,8 millones, más que en cualquier otro país del mundo, y el número de muertes ha aumentado a 143.000. En todo el mundo, ahora hay 14,6 millones de casos y 608.000 muertes. La mayoría de los casos y muertes diarias nuevos reportados provienen de Estados Unidos, Brasil, India, Sudáfrica y México.

El presidente Donald Trump se entrevista con Chris Wallace en Fox News (captura de Fox News)

Florida continúa siendo el epicentro de la pandemia en los Estados Unidos, después de haber registrado más de 12.000 nuevos casos ayer y al menos 87 muertes. California tuvo el segundo mayor número de casos nuevos, 8.115 y 11 muertes. En Ohio, cuyo gobernador Mike DeWine ha dicho que les ha ido “muy bien”, se registró la segunda cifra más alta de muertes ayer, 40 personas, junto con más de 1.000 casos nuevos. Texas ocupó el tercer lugar en ambas métricas, con 7.389 casos nuevos y 39 muertes reportadas.

Incluso Nueva York, que ha sido aclamada como una historia de éxito en el control del coronavirus después de ser el epicentro mundial en abril, registró 850 casos y 18 muertes. El estado de Montana, que tuvo dos tramos de varios días sin casos nuevos en mayo, ahora tiene uno de los brotes de más rápido crecimiento en el país.

Otros estados con grandes recuentos de casos, tasas de mortalidad, o ambos, incluyen Georgia, Arizona, Louisiana, Carolina del Norte y Carolina del Sur. Según el sitio web de seguimiento de coronavirus covidexitstrategy.org, 17 estados en el sur y el oeste de los Estados Unidos tienen una “propagación incontrolada” de la enfermedad, mientras que solo cuatro en todo el país están “mejor” en relación con su brote.

En la entrevista con Fox News, Trump también reiteró su demanda de que los niños asistan a la escuela en el otoño, independientemente de su seguridad. “Los jóvenes tienen que ir a la escuela. También hay problemas cuando no vas a la escuela”. Luego volvió a amenazar con retener el dinero federal de los estados y distritos escolares que no vuelvan a abrir. “Habrá un problema de financiación. Cuando no abren sus escuelas, no los vamos a financiar”.

Hay una conexión entre los dos principales puntos de conversación de Trump. Él y su Administración son conscientes de los enormes riesgos que implica enviar a los niños del país a la escuela en medio de una pandemia contagiosa y mortal. No está fuera del alcance de la posibilidad de que la mayoría de los 50-60 millones de niños en edad escolar en este país, atestados en aulas cada vez más concurridas, contraigan la enfermedad, lo que resultará en decenas de miles de muertes y quizás cientos de miles de personas con debilitantes condiciones de por vida.

El peligro de una propagación rápida y masiva entre los niños quedó claro en los datos del Departamento de Salud de Florida, que actualmente muestra que el 31 por ciento de todos los niños que han sido evaluados han dado positivo, en comparación con una tasa de positividad del 11 por ciento para el estado en su conjunto. Si bien se han planteado preguntas sobre si los niños examinados tenían un mayor riesgo de infección, el hecho de que una proporción tan alta de los examinados haya sido infectada ha generado preocupación entre los funcionarios de salud locales, incluso cuando el gobernador Ron DeSantis avanza con la reapertura de toda Florida las escuelas en agosto y septiembre.

Pero, al menos según la lógica de Trump, será mucho más difícil demostrar de manera concluyente que el virus causó tal catástrofe si los estudiantes, los maestros y los padres ya no tienen acceso a las pruebas. Lo mismo puede decirse de los lugares de trabajo en todo Estados Unidos: el virus de hecho “desaparecerá”, como el presidente ha seguido afirmando, inventando una excusa para obligar a más personas a volver a trabajar. Las muertes en curso en fábricas, plantas y lugares de trabajo se convertirán en un problema para Trump y los intereses financieros y políticos que representa.

Durante una entrevista en “Meet the Press” de NBC entre el anfitrión Chuck Todd y el director de los Institutos Nacionales de Salud, Dr. Francis Collins, se dieron más detalles sobre el estado de las pruebas en los EE. UU. Todd señaló que “hay un informe esta mañana de que la Casa Blanca está postergando una propuesta del Congreso que agregaría más dinero a su presupuesto, por cierto, más dinero a los estados para pruebas y rastreo de contactos”.

Luego, Todd preguntó específicamente sobre cómo se realizan las pruebas. “¿Qué puede hacer el gobierno federal en este momento para mejorar el problema del retraso de las pruebas, está bien? ... He tenido a mis propios familiares que tienen que esperar de cinco a siete días para obtener, obtener un resultado. Eso se vuelve inútil en algún momento si eres asintomático. ¿Qué hacemos para arreglar eso?”.

El Dr. Collins respondió que puede tomar “hasta una semana” obtener los resultados de las pruebas, lo que “realmente socava el valor de las pruebas”. Collins luego explicó que “se hacen las pruebas para averiguar quién porta el virus y luego aislarlos rápidamente para que no se propague”.

Además, tanto Collins como Todd están asumiendo que uno puede incluso hacerse la prueba. Si bien las pruebas se han intensificado en todo el país, hay un número cada vez mayor de informes que han aparecido de líneas de automóviles de varios kilómetros de largo en los centros de pruebas en Arizona y Florida, así como el cierre completo de centros de pruebas en Houston, Texas.

El riesgo de propagar la enfermedad sin saberlo se destacó en un artículo del fin de semana del Washington Post sobre los “superpropagadores del coronavirus”, donde uno o dos casos pueden causar un grupo de docenas o incluso miles de casos nuevos. Hay al menos mil casos sospechosos en todo el mundo, docenas solo en los Estados Unidos. Una instancia informada por el Post ocurrió en el condado de Ingham, Michigan, donde dos infecciones en un bar de la universidad el 18 de junio condujeron a 187 casos antes del 17 de julio. Los funcionarios de salud también han vinculado el mitin de Trump en Tulsa, Oklahoma el mes pasado con un aumento de casos en ese estado

Todd también aprovechó la oportunidad para preguntarle al Dr. Collins sobre el supuesto “problema de hackeo que aparentemente los rusos están involucrados”. Luego preguntó provocativamente: “¿Ustedes perdieron alguna información clave?”.

Collins respondió algo indiferente. “No está del todo claro para mí de qué se trataba todo esto. Ahora, ciertamente estamos profundamente involucrados en este esfuerzo de la vacuna. La vacuna que está a punto de comenzar con los ensayos de fase tres en los próximos diez días aproximadamente se diseñó inicialmente a unos cientos de metros de donde estoy sentado ahora mismo en los NIH. Y ciertamente, siempre estamos bajo ciberataques de varios tipos. Pero diría que la mayoría de lo que hacemos en ciencia, lo publicamos. Lo sacamos por ahí. Las personas no tienen que ir a hackear para encontrarlo. Nos adherimos totalmente a la transparencia. Por lo tanto, no estoy exactamente seguro de cuál riesgo grave está involucrado aquí”.

(Artículo publicado originalmente en inglés el 20 de julio de 2020)

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