Gobernador demócrata de California, Newsom dice que permitir a candidatos del PSI en la papeleta causaría “impedimento al proceso democrático”

por Isaac Finn
15 julio 2020

Las autoridades estatales en California presentaron una respuesta el viernes a la demanda presentada por los candidatos del Partido Socialista por la Igualdad (PSI) para presidente y vicepresidenta, Joseph Kishore y Norissa Santa Cruz, contra el gobernador demócrata Gavin Newsom y el secretario de Estado, Alex Padilla.

En la demanda, presentada el 30 de junio, los candidatos del PSI están desafiando el requisito del estado de reunir y presentar casi 200.000 firmas físicas en un período de 15 semanas entre el 24 de abril y el 7 de agosto para aparecer en la boleta electoral del 3 de noviembre. A medida que la pandemia de COVID-19 se descontrola en California, estos requisitos son efectivamente imposibles de cumplir sin arriesgar la vida humana.

Los candidatos del PSI argumentan que estos requisitos, que no se aplican a los candidatos demócratas ni republicanos, son inconstitucionales y que su cumplimiento durante la pandemia constituye la supresión de los votantes.

La Fiscalía General de California, que representa a Newsom y Padilla, reconoció los requisitos y declaró la intención del estado de hacerlos cumplir. Afirmó que, si los candidatos del PSI prevalecen en su demanda, el resultado sería “una boleta inmanejable y atiborrada para las elecciones generales presidenciales de noviembre que causaría confusión a los votantes y un impedimento al proceso democrático”.

En la jerga kafkaesca de estos funcionarios del Partido Demócrata, permitir que los candidatos del PSI en la boleta electoral “impediría el proceso democrático”. No explican lo que quieren decir con “confusión a los votantes”. Quizás quieren decir que un votante podría llegar a estar tan “confundido” que votaría por el candidato “incorrecto”.

Según Newsom y Padilla, el PSI debió haber reunido las firmas de todos modos, a pesar de la pandemia. Los candidatos del PSI “pudieron haber comenzado a reunir firmas antes del 1 de mayo de 2020”, escriben. Los candidatos del PSI “tuvieron 14 semanas fuera del período de 15 semanas para recolectar firmas en persona para la nominación independiente”.

Newsom y Padilla sugieren específicamente que el PSI debió haber desplegado “a 66 recolectores de firmas, trabajando cinco días a la semana durante 15 semanas, para obtener el número requerido de firmas”.

Si los partidarios del PSI hubieran intentado hacer esto, hubieran arriesgado sus vidas, las de sus seres queridos y el público en general.

En las últimas dos semanas, según las estadísticas que se muestran en el sitio web de Newsom, ha habido 109.910 casos nuevos en California y 1.104 muertes nuevas. Se trata de más muertes en dos semanas, solo en el estado de California, que el número de muertes de Corea del Sur y Dinamarca combinados durante todo el curso de la pandemia.

Los hospitales estatales también informaron sobre un aumento del 27,8 por ciento en las hospitalizaciones durante un período de 14 días que finalizó el lunes.

La posición de Newsom en la demanda del PSI contrasta notablemente con sus otras declaraciones y acciones. Tal es la magnitud del desastre en California que el propio Newsom se vio obligado el lunes a emitir una orden para abandonar los esfuerzos del estado para reabrir, ordenando una larga lista de categorías de negocios que deben cerrar sus servicios interiores y exteriores.

La posición de Newsom y Padilla está determinada por consideraciones políticas, no por la realidad. El Partido Demócrata en todo el país está asustado por la idea de que los candidatos del PSI podrían ganar un número significativo de votos si se les permitiera aparecer en la boleta electoral, en condiciones en las que tanto los candidatos demócratas como los republicanos son ampliamente vistos con escepticismo y desconfianza, si no completa hostilidad.

Los funcionarios del Partido Demócrata que respondieron a la demanda presentada por Kishore y Santa Cruz también argumentaron que, si los candidatos del PSI aparecieran en la boleta, esto “dañaría irreparablemente el interés público”. Argumentan que los candidatos del PSI no fueron “diligentes”, ya que no intentaron reunir ninguna firma durante los cierres estatales en curso. El PSI sostiene que ningún candidato razonablemente diligente podría acatar ni acataría las normas del estado, como bien saben los funcionarios estatales.

En su presentación inicial, los candidatos del PSI argumentaron que reunir cientos de miles de firmas durante la pandemia sería imposible sin poner en riesgo a sus seguidores y al público en general. La demanda cita una orden del Gobernador Newsom en marzo, donde advierte que “la votación en persona presenta riesgos para la salud y la seguridad pública a la luz de la pandemia de COVID-19, y podría arriesgar socavar las medidas de distanciamiento social impuestas por la Autoridad de Salud Pública del Estado”.

A pesar de que Newsom emitió una orden de quedarse en casa el 19 de marzo, sus abogados han afirmado que las órdenes de salud pública de California “como mucho restringieron la capacidad [del PSI] de reunir firmas en persona por una semana”, ya que posteriormente se permitió una excepción en la ley para actividades relacionadas con las elecciones.

Newsom y Padilla no explicaron cómo los activistas podrían reunir firmas en persona sin exponerse a sí mismos ni a los posibles firmantes al COVID-19. Tampoco abordaron la realidad de que acercarse a un extraño en una acera con colantes y un portapapeles en el verano de 2020 es totalmente impráctico y probablemente resulte en que la persona se vaya o denuncie al activista por no mantener el distanciamiento social.

Norissa Santa Cruz respondió a Newsom y Padilla en un comunicado ayer, llamando sus argumentos una “farsa de la democracia”.

“Es una locura total que se requiera que nuestra campaña recolecte unas 200.000 firmas en medio de una pandemia mortal, especialmente a medida que los casos continúan disparándose en California y en toda la región”, dijo. “Este es el grado de desesperación de Gavin Newsom y los demócratas que dirigen California por mantener a los candidatos socialistas fuera de las votaciones”.

Los candidatos del PSI están librando un desafío similar a las imposibles restricciones de acceso a la boleta electoral en el estado de Michigan. Ayer, Kishore y Santa Cruz presentaron una apelación ante la Corte Federal de Apelaciones del Sexto Circuito. La apelación desafía la decisión del juez de distrito, Sean F. Cox, designado por los republicanos, quien falló a favor de los funcionarios estatales demócratas de Michigan la semana pasada. En su decisión, afirmó que el PSI debió haber reunido las firmas independientemente de la pandemia.

En el momento de la decisión de Cox contra los candidatos del PSI, los expertos en salud y la gobernadora demócrata de Michigan, Gretchen Whitmer, advirtieron que existía un “alto riesgo” de un rebrote de COVID-19 en el estado.

En el caso de California, la respuesta legal formal de los candidatos del PSI a Newsom y Padilla se presentará el miércoles. Se espera que los argumentos orales, así como la decisión del juez, tengan lugar la próxima semana.

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(Publicado originalmente en inglés el 14 de julio de 2020)