Presidente mexicano pide liberación de Julian Assange

por Kevin Reed
6 enero 2020

En su conferencia de prensa en la Ciudad de México el viernes por la mañana, el presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador llamó a que el fundador de WikiLeaks, Julian Assange, “se le perdone y se le deje en libertad”, de la prisión británica en donde se encuentra. López Obrador llamó a poner fin a la “tortura” de Assange.

Andrés Manuel López Obrador (Fuente: Wikipedia Commons)

Cuando un reportero le preguntó sobre Assange durante su rueda de prensa programada, el presidente mexicano dijo que los cables secretos estadounidenses publicados por WikiLeaks sobre intervenciones ilegales estadounidenses en México “son ciertos”.

“Hay cables que se dieron a conocer cuando estábamos en la oposición que hablaban de nuestra lucha y puedo probar que son ciertos, que lo que aquí se expresa obedece a la realidad de ese entonces, de relaciones ilegales, de actuaciones ilegales, ilegítimas, violatorias de la soberanía, contrarias a la democracia, a las libertades”.

Refiriéndose a Assange, Obrador declaró: “No sé si él ha reconocido que actuó en contra de normas y de un sistema político, pero en su momento y estos cables mostraron cómo funciona el sistema mundial en su naturaleza autoritaria. Son como secretos de Estado que se conocieron gracias a esta investigación y la obtención de estos cables. Ojalá que se le tenga consideración y se le libere y que no se le siga torturando”.

Assange está actualmente encarcelado en una prisión británica en las afueras de Londres, esperando una audiencia programada para el 24 de febrero, sobre una orden de extradición de EE. UU. para que el fundador de WikiLeaks sea entregado para enfrentar cargos bajo la Ley de Espionaje. Assange ha sido acusado por 18 ofensas con una pena de 175 años en prisión.

Assange solo es culpable de actuar como un periodista valiente. Publicó vasta información ocultada del público sobre las prácticas criminales del ejército y corporaciones estadounidenses en Oriente Próximo y el resto del mundo.

La mención de López Obrador de que “los cables” publicados por WikiLeaks, es decir, los documentos de las guerras en Irak y Afganistán y el “Cablegate”, exponen “cómo funciona el sistema mundial” y “su naturaleza autoritaria” es significativa. Ha habido reportes del apoyo público en México a que se libere Assange.

En 2012, por ejemplo, un reporte publicado en el Economic Times indicó que un grupo de ciudadanos mexicanos organizó una vigilia en defensa de Assange frente a la Embajada de EE. UU. Se involucraron docenas de personas en la campaña en varias embajadas en México.

La policía británica arrestó al fundador de WikiLeaks el 11 de abril tras su evicción forzada de la Embajada ecuatoriana en Londres, donde estuvo asilado por siete años. El régimen del presidente ecuatoriano, Lenín Moreno, finalizó ilegalmente el asilo de Assange e invitó a que la policía británica entrará en la Embajada, lo atacara y cargara a la prisión real de Belmarsh con base en una presunta infracción de su fianza.

Como vasallo del Gobierno de Trump, el Gobierno de Moreno participó, junto a la entonces primera ministra británica Theresa May y el mandatario actual Boris Johnson, en la violación de los derechos de Assange, uno tras otro. Uno de estos actos fue la instalación de un monitoreo por video ilegal 24/7 en toda la Embajada ecuatoriana. Todo lo que Assange hacía y cualquier persona con la que se reunía —incluyendo sus abogados y doctores— fue monitoreado y observado por la CIA por medio de un enlace de video en vivo.

La referencia de López Obrador a la tortura también es importante. Durante el último año, la familia, los amigos y simpatizantes de Assange se han vuelto cada vez más alarmados ante el hecho de que el valiente periodista está siendo lentamente torturado a la muerte a través del atropello conjunto de sus derechos por parte de los Gobiernos de Reino Unido y EE. UU.

El 4 de noviembre, el relator especial de la ONU sobre tortura, Nils Melzer, emitió una advertencia de que Assange estaba siendo torturado mental y físicamente en la prisión Belmarsh y que su vida corría peligro de forma inminente si permanecía tras las rejas. Otras figuras, como el músico de rock británico Roger Waters, declararon que los Gobiernos de Reino Unido y EE. UU. estaban intentando matar a Assange en prisión.

La campaña internacional por la libertad de Assange necesita intensificarse ahora. Si Assange es extraditado a EE. UU. en febrero, no será sometido a un juicio justo con un juez o jurado imparciales. Será sometido a una farsa judicial y encarrilado directo a una prisión federal estadounidense.

El hecho de que el presidente de México esté llamando a que Assange sea liberado es una indicación de que la demanda popular por su libertad sigue llegando a una audiencia amplia. La lucha por la libertad de prensa, en defensa de los periodistas frente a la represión estatal y todos los derechos democráticos fundamentales es la tarea de la clase obrera internacional.

(Publicado originalmente en inglés el 4 de enero de 2019)