EE. UU. impondrá sanciones a empresas involucradas en gasoducto europeo Nord Stream 2

por Peter Schwarz
14 diciembre 2019

La Cámara de Representantes de los Estados Unidos aprobó el miércoles sanciones con una gran mayoría contra las empresas involucradas en el gasoducto Nord Stream 2. Las empresas y sus gerentes están amenazados con perder sus visas y el congelamiento de su riqueza en los Estados Unidos.

Nord Stream 2 conecta Rusia directamente con Alemania a través del mar Báltico. A partir de ahí, el gas se distribuye por tierra a otros países europeos. La tubería corre paralela al Nord Stream 1, que ha estado en funcionamiento desde 2011, duplicando su capacidad de 55 mil millones a 110 mil millones metros cúbicos. Actualmente, Alemania utiliza casi 90 mil millones de metros cúbicos de gas por año.

El Solitaire, un barco coloca los ductos del gasoducto Nord Stream en el golfo de Finlandia [Foto: http://archive.government.ru]

El oleoducto Turkish Stream, que se extiende desde el sur de Rusia a través del mar Negro hasta Turquía, también se verá afectado por las sanciones. Sin embargo, la instalación de esa tubería, contra la cual se dirigen las sanciones, ya se ha completado.

El Nord Stream 2 también está en gran parte completo. Ya se han tendido más de 1.000 de los 1.230 kilómetros de tubería. La mitad del costo de €10 mil millones fue cubierto por Gazprom de Rusia, mientras que la otra mitad está dividida entre cinco compañías europeas, OMV, Wintershall Dea, Engie, Uniper y Shell. El Gobierno alemán también apoya el proyecto.

Ambos partidos en el Congreso de los Estados Unidos respaldaron las sanciones, que fueron introducidas por el senador republicano Ted Cruz y la senadora demócrata Jeanne Shaheen. Fue aprobado por 377 votos a favor y 48 en contra dentro del marco del presupuesto militar de $738 mil millones, el más grande en la historia del país. La aprobación final en el Senado y la firma del presidente Donald Trump se consideran formalidades. Se espera que Trump lo firme para fines del año.

Nord Stream 2 ha sido objeto de críticas durante mucho tiempo en Europa del Este y los Estados Unidos. Los políticos estadounidenses han acusado a Alemania de depender de Moscú, fortalecer al presidente ruso Vladimir Putin y debilitar a Ucrania, que hasta ahora ha sido el principal país de tránsito del gas ruso, permitiéndole cobrar por los altos cargos de tránsito y usar su control de los ductos para aplicar presión política. Polonia y los Estados bálticos también se oponen a Nord Stream 2 porque temen que Alemania y Rusia lleguen a un acuerdo a costas suyas.

El lado alemán rechaza esto, alegando que Nord Stream 2 es esencial para su propia independencia energética y la de Europa. También acusan a los Estados Unidos de tratar de elevar los precios del gas para poder suministrar a Europa un gas natural licuado estadounidense (GNL) caro. La importancia otorgada al proyecto por Alemania se demuestra por el hecho de que el excanciller Gerhard Schröder ha servido como miembro de la junta de supervisión de Nord Stream durante 14 años, formalmente como representante de Gazprom.

Las figuras políticas y comerciales alemanas denunciaron con enojo las sanciones y criticaron duramente a Estados Unidos. El canciller alemán, Heiko Maas, declaró que la política energética de Europa "se decidirá en Europa, no en los Estados Unidos. En principio, nos oponemos a intervenciones externas y sanciones extraterritoriales".

El jefe de la Cámara de Comercio Exterior germano-rusa (AHK), Matthias Schepp, instó al Gobierno alemán a tomar contramedidas. "Ya es hora de que Berlín y Bruselas tomen una posición política clara y respondan con medidas de represalia", dijo. "Alemania necesita precios de energía baratos para tener éxito con sus industrias de uso intensivo de energía en la competencia global".

El líder de Alternativa para Alemania (AfD), Alexander Gauland, habló en líneas similares. "Sin las importaciones de gas de Rusia, los riesgos para la seguridad energética alemana aumentarán", dijo. Detrás de la decisión de imponer sanciones se encuentran "vastos intereses económicos en los Estados Unidos a quienes les encantaría suministrar a Alemania gas natural licuado estadounidense caro en lugar del gas ruso". Washington tiene que "aceptar que nosotros decidimos de dónde obtenemos nuestro combustible, en lugar de amenazar con sanciones que harán que todos pierdan".

El diputado parlamentario cristiano demócrata (CDU), Johann Wadephul, describió las sanciones como un "golpe a las relaciones germano-estadounidenses".

El líder de negocios del grupo parlamentario de los socialdemócratas (SPD), Karsten Schneider, declaró: “Estados Unidos finalmente ha regresado al salvaje oeste, donde solo se aplica la ley de los más fuertes. Si ahora se imponen sanciones contra los aliados, estamos entrando en tiempos difíciles. Europa no será chantajeada para comprar gas natural licuado estadounidense sucio".

El líder del partido La Izquierda, Dietmar Bartsch, pidió al Gobierno alemán que adopte una postura de línea dura hacia los Estados Unidos. "El Gobierno alemán no puede doblegarse ante eso", dijo. No puede aceptar este chantaje en ninguna circunstancia, continuó.

Los Verdes, que se oponen al Nord Stream debido a consideraciones ambientales y de política exterior, se unieron al coro del nacionalismo. “Esta es una interferencia sin precedentes en los asuntos internos de la Unión Europea. El presidente de los Estados Unidos ha demostrado una vez más cómo está reemplazando la acción política con el chantaje", declaró la líder del Partido Verde, Annalena Baerbock.

Las sanciones de EE. UU. contra un proyecto energético de un socio cercano de la OTAN subrayan cuán conflictivas son las relaciones entre los aliados en la alianza militar más grande del mundo. También muestran que las crecientes tensiones en las relaciones transatlánticas no surgen simplemente de la personalidad burda de Trump y sus políticas de “Estados Unidos primero”. De hecho, Trump adoptó una línea más indulgente de acuerdo con Nord Stream 2 que los halcones del Partido Demócrata.

La causa objetiva de los crecientes conflictos es la profundización de la crisis global del capitalismo. La lucha de los poderosos intereses capitalistas por mercados, materias primas, oleoductos y gasoductos, rutas comerciales y mano de obra barata está reviviendo los viejos conflictos entre las potencias imperialistas que sumieron dos veces a la humanidad en guerras mundiales durante el siglo XX.

La canciller alemana Merkel, el ministro de Relaciones Exteriores Maas y otros políticos alemanes criticaron duramente al presidente francés Emmanuel Macron por su declaración de que la OTAN sufría una "muerte cerebral" y proclamaron su lealtad a la alianza transatlántica. Pero esto se debe sobre todo al hecho de que Alemania todavía necesita más tiempo para librarse militarmente de los Estados Unidos.

Un estudio detallado realizado por el Instituto Alemán de Asuntos Internacionales y de Seguridad (SWP) sobre el papel de la OTAN para la defensa europea llegó a la conclusión de que una "disuasión creíble y defensa militar de Europa" es actualmente imposible sin la "política, convencional de Estados Unidos” y sus contribuciones nucleares... Una capacidad independiente de los europeos en el sector de defensa es inalcanzable sin Estados Unidos a corto plazo".

Por lo tanto, está "en el interés de Alemania asegurar el funcionamiento político y militar de la alianza a largo plazo". Dados los cambios en la política estadounidense, "los aliados europeos deben, sin embargo, considerar una forma futura de OTAN y defensa europea que implique menos a Estados Unidos ".

En otras palabras, los alemanes y otras potencias europeas primero deben rearmarse antes de poder romper con los Estados Unidos.

Las sanciones de Estados Unidos sobre Nord Stream 2 acelerarán el impulso de rearme del Gobierno alemán, que ya apunta a duplicar el gasto militar anual en los próximos diez años a 90 mil millones de euros. Como muestran las reacciones a las sanciones de Estados Unidos, la clase dominante puede contar con el apoyo de todos los partidos parlamentarios, desde la AfD hasta el partido La Izquierda.

(Publicado originalmente en inglés el 13 de diciembre de 2019)