Millones de estudiantes y jóvenes marchan contra el cambio climático

por Brian Dyne
20 marzo 2019

Aproximadamente 1,4 millones de estudiantes y jóvenes salieron de la escuela y participaron en las manifestaciones globales contra el cambio climático. Las protestas internacionalmente coordinadas, las más grande en dieciséis años, fueron organizadas en respuesta al creciente conocimiento entre los jóvenes de que los gobiernos del mundo son incapaces de hacer algo para enfrentar el calentamiento global.

El reporte más reciente de la ONU dice que puede que haya tan poco como once años antes de que el impacto del cambio climático en la civilización humana se haga exponencialmente más devastador. Las demostraciones también han dirigido su indignación contra los acuerdos internacionales, como los Acuerdos de París, todos de los cuales se han resultado inútiles en abordar la crisis.

El impulso inicial del movimiento, conocido como la Huelga Juvenil del Clima y los Viernes por El Futuro, fue dado por Greta Thurnberg, quien empezó a hacer huelga contra el cambio climático fuera del Parlamento suizo el agosto pasado. Una serie de protestas que han durado varios meses ha seguido después.

Las protestas del viernes pasado ocurrieron a mayor escala. La lista oficial cuenta acciones en más de 2.000 ciudades en al menos 120 países en todos los continentes, incluyendo Antártida. Hubo 235 en Italia, 214 en Francia, 200 en Alemania, 195 en los Estados Unidos, 144 en Suiza, y 120 en Reino Unido.

La manifestación más grande ocurrió en Milán, donde aproximadamente 100.000 estudiantes y jóvenes marcharon. Organizadores contaron 60.000 participantes en Montreal, 50.000 en Nápoles, 40.000 en París, 30.000 en Bruselas y Roma, 20.000 en Berlín, y 10.000 en Londres. Protestas más pequeñas con docenas o cientos de estudiantes y jóvenes ocurrió en todos los rincones del globo, incluyendo Ciudad del Cabo, Tokio, Moscú, Nueva Delhi, la Ciudad de México, Yakarta, Buenos Aires, y Shanghái.

Más de 23.000 científicos alemanas, austriacos, y suizos firmaron una declaración apoyando las protestas bajo el nombre “Científicos por el Futuro”. Declararon, “Las preocupaciones de los manifestantes son justificadas y apoyadas por la mejor ciencia disponible… Los jóvenes exigen correctamente que nuestra sociedad deba priorizar la sostenibilidad y especialmente acción climática sin más vacilación. Sin un cambio amplio y consistente, su futuro está en peligro”.

Las manifestaciones reflejan una creciente radicalización de la juventud internacionalmente, no solo en relación al cambio climático, pero también en respuesta al crecimiento de la desigualdad social, la victimización de inmigrantes y refugiados, y guerras sin fin.

Muchos de los lemas de los estandartes hechos a mano que los estudiantes trajeron a los mítines reflejaron esto. Incluyeron: “Capitalismo está matando al planeta; maten al capitalismo”; “Las ganancias o el futuro”; “Fronteras abiertas para los refugiados”; “Capitalismo nos mata”; y “Huelga mundial por el futuro”.

Miembros del Partido Socialista por la Igualdad (PSI) y otros apoyadores del World Socialist Web Site asistieron a las demostraciones en varios países, donde distribuyeron copias de la perspectiva del WSWS “ La Huelga Juvenil del Clima y la lucha contra el calentamiento global ” y otras declaraciones que explican la lucha del PSI para movilizar la clase obrera contra el capitalismo.

La perspectiva avanzada por apoyadores del PSI fue un marcado contraste a la promovida por varios políticos del Partido Demócratas y sus equivalentes internacionalmente. Alexandria Ocasio-Cortez tuiteó que los jóvenes estaban “empezando a lanzar unas huelgas para presionar a sus gobiernos a llevar a cabo un verdadero plan contra el cambio climático”.

Ocasio-Cortez y otros Demócratas están promoviendo un “ Nuevo Trato Ecológico ”, que está basado en la ficción de que hay algo que se puede hacer para detener el cambio climático dentro del marco del Partido Demócrata y el sistema capitalista.

La primera ministra neozelandesa Jacinda Ardern escribió, “Los oímos y estamos continuando a establecer un camino hacia la neutralidad de carbono”, refiriéndose a los esquemas del intercambio de emisiones carbonas diferentes que Nueva Zelanda ha intentado crear recientemente. Varios sindicatos y grupos pseudoizquierdistas se unieron con el gobierno para reforzar las credenciales de los partidos y el establecimiento político.

Muchas de las personas que vinieron a las manifestaciones, sin embargo, entendieron la necesidad de un esfuerzo político contra el capitalismo. Discutieron la crítica del PSI contra el Partido Demócrata y los varios Partidos Laboristas como los partidos del capitalismo, responsables de un grado igual a sus contrapartes más abiertamente derechistas por el militarismo, ataques contra los derechos democráticos, y la austeridad.

Los Jóvenes y Estudiantes Internacionales por la Igualdad Social de la Universidad de Míchigan hablaron con estudiantes y jóvenes en Ann Arbor, Míchigan. Marisol, una estudiante del tercer año de secundaria en Community High School, dijo, “Las empresas y los políticos no están dispuestos a cambiar nada. La clase obrera solo necesita despertarse y ver nuestro poder”. Añadió, “No es la culpa de los de abajo, que no tienen nada. Son los ricos y las empresas y los políticos que son los culpables”.

Lys, una estudiante de secundaria en París, notó que, “Hoy en Francia hay 280.000 soldados. Están desplegados por todo el mundo. Encuentro que Francia tiene un ámbito de acción que es demasiado grande. Las guerras ocurren por intereses privados, ya sean financieros o políticos, y no por preocupaciones humanitarias. Eso es lo que yo encuentro peligroso. Eso también me da miedo por el clima. Es los intereses privados que compran la política y el poder. Es por qué vine hoy”.

El influjo de recursos necesario para detener y revertir el cambio climático requiere la reorganización de la vida económica, social, y política en una escala internacional. La producción energética tiene que ser coordinada en una escala global para empezar la transición a formas renovables, que a su vez requiere la investigación científica más seria sobre nuevas técnicas e ideas.

Un cambio tan fundamental, sin embargo, está en conflicto directo con el sistema de estados nacionales y el impulso con fines de lucro de las compañías. No es una cuestión en que la juventud puede suplicar a los poderes existentes, sino es una en que hay que oponer la dominación de la sociedad por un puñado de multimillonarios y el sistema social sobre que presiden. Al mismo tiempo, como muestra objetivamente la naturaleza global de las protestas, los estudiantes tienen que dirigirse a la única fuerza progresista internacional social en la Tierra, la clase obrera.

Así como el desarrollo económico y técnico bajo el capitalismo ha causado una crisis ecológica mundial, también contiene la habilidad de abordar esta crisis de una manera racional. Sin embargo, para dejar libre los recursos necesarios para detener el cambio climático –junto con la guerra, la pobreza, y la desigualdad– requiere una reorganización completa socialista de la vida económica. La economía necesita ser bajo el control democrático de la clase obrera, la única fuerza social capaz de establecer una sociedad basada en las necesidades humanas, incluyendo un medioambiente global sano.

(Publicado originalmente en inglés el 16 de marzo de 2019)