En medio del silencio de los demócratas sobre los ataques a los inmigrantes

Trump restringe el asilo

por Alec Andersen
20 julio 2018

Una serie de cambios en política que han sido, o están siendo, implementados por la administración Trump, en conjunto, representa un ataque sin precedentes contra el derecho de asilo en los Estados Unidos para aquellos que huyen de la persecución y la violencia.

En un artículo publicado en español el miércoles, titulado "La Administración Trump considera restricciones sin precedentes en el asilo para migrantes," el New York Times detalla una serie de medidas que son "parte de un plan más abarcador para reformular la reputación de Estados Unidos como un refugio seguro".

Según el periódico, la medida más extrema que se está considerando actualmente, propuesta esta primavera por elementos dentro del liderazgo de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), "reformularía el sistema al eliminar el uso de oficinas a lo largo de la frontera con México, los llamados puertos de ingreso, como centros para procesar solicitudes de asilo”, obligando a los solicitantes de asilo a solicitar el estado de refugiado desde su país de origen.

Dado que el tiempo promedio de los procedimientos de asilo es de aproximadamente dos años, esto equivaldría a una sentencia de muerte para muchos que buscan refugio de la violencia y persecución que la dominación imperialista estadounidense ha producido en gran parte de América Latina.

El periódico continúa: "El miércoles, la administración anunció nuevas guías para los funcionarios de asilo, los primeros que evalúan las solicitudes en la frontera, al indicarles que deben usar estándares mucho más estrictos al sopesar las afirmaciones de los solicitantes de a qué temen regresar frente a si esas personas han intentado ingresar de manera ilegal a territorio estadounidense con anterioridad”.

En realidad, la mayoría de los solicitantes de asilo en los Estados Unidos no tienen medios legales para ingresar al país debido al proceso arbitrario, complejo y prolongado de solicitud de visa que Estados Unidos ha creado para imponer controles estrictos a la entrada de ciudadanos de los países más pobres. La ley de los EE UU exige que los solicitantes de asilo estén presentes físicamente dentro de los Estados Unidos antes de que puedan presentar una solicitud, dejando a muchos sin otro recurso que ingresar al país ilegalmente para presentar sus solicitudes de asilo.

Esta nueva "orientación" puede representar la etapa inicial de una política presuntamente bajo consideración del fiscal eneral Jeff Sessions que automáticamente rechazaría las solicitudes de asilo presentadas por cualquier persona que haya ingresado previamente ilegalmente en el país. Viene después de una guía similar emitida en junio que efectivamente eliminó la violencia doméstica y de pandillas de las formas de persecución por las cuales se debe otorgar asilo.

Este ataque intensificado contra los inmigrantes y los derechos democráticos en general no tiene oposición por parte del Partido Demócrata, en condiciones en que los demócratas y la gran mayoría de los medios corporativos han abandonado el tema de inmigración por su enfoque único en la supuesta traición del presidente Donald Trump en la cumbre de Helsinki con el presidente ruso, Vladimir Putin.

El informe del Times llega durante nuevas revelaciones sobre las condiciones bárbaras que prevalecen dentro de los campos de detención que mantienen a miles de niños separados de sus padres bajo la política de inmigración de "cero tolerancia" de Trump, así como la negación de cualquier medio para comunicarse padres y niños separados. La última atrocidad ha desencadenado una ola de huelgas de hambre por parte de las madres detenidas en un campo de prisión militar de Texas

Otras propuestas que se están examinando incluyen un mayor endurecimiento del criterio del "temor creíble" utilizado para evaluar las solicitudes de asilo y la detención de solicitantes de asilo o la negación de su derecho al trabajo mientras dure su proceso.

Mientras tanto, una demanda presentada en un tribunal federal en California destaca la tortura y el abuso que sufren los miles de niños inmigrantes en los campos de detención de niños que se han erigido en todo el país, incluyendo la negación de las necesidades más básicas, como alimentos, agua y medicina. Los niños que regresan con sus padres han estado demacrados, enfermos o traumatizados como resultado de su detención.

A sus padres les va poco mejor, y algunos recurren a las huelgas de hambre en protesta por las condiciones que enfrentan y la negación de su derecho a comunicarse con los niños que han sido separados de ellos.

(Publicado originalmente en inglés el 19 de junio de 2018)